Temporalidad de la expresión
Reflexiones

Temporalidad de la expresión

Volver al blog

A veces tengo rabia en el corazón. Otras, profundo amor. Tengo tantas estaciones como la naturaleza misma.

A veces tengo rabia en el corazón.

Otras, profundo amor.

En ocasiones, tristeza de esa que inunda.

Y el agradecimiento también me habita.

A veces soy difícil de amar; a veces soy digna de admiración.

Tengo tantas estaciones como la naturaleza misma.

Quizás has conocido una parte de mí, pero esa parte no es todo lo que soy.

Si me conociste en alegría y conexión, no te extrañes cuando me veas en tristeza y desolación.

Si me conociste en rabia y debilidad, no te extrañes cuando me veas empoderada y en gratitud.

Así somos.

Y en el camino nos encontramos.

Saber navegar las ondulantes muestras de nuestro ser, manifestadas en nuestras emociones, se convierte en el entrenamiento de esta magnífica maestría que llamamos vida.

Cuando veas a otro ser en una de estas manifestaciones, no lo ames completamente, pero tampoco lo aborrezcas en su totalidad. Hay mucho que desconoces, porque solo una pequeña parte se está mostrando ante ti. Y no es ausencia de autenticidad: es la temporalidad de nuestra expresión, que se hace presente en un momento particular para compartir conciencia contigo.

Hay una frase que dice: "ámame cuando menos lo merezca, porque es cuando más lo necesito."

Recuerda que lo que ves de una persona es solo una mínima expresión de todo lo que es.